La cuesta de septiembre agrava la presión financiera de las familias
Con el fin de las vacaciones de verano, los españoles se enfrentan a la tradicional “cuesta de septiembre”. Especialmente para las familias con niños en edad escolar, los gastos adicionales relacionados con la educación han aumentado significativamente. Además, las próximas vacaciones de invierno y la Navidad anticipan mayores expectativas de consumo. En un contexto macroeconómico de precios elevados, el flujo de caja diario de muchos hogares se ha visto gravemente reducido, obligándolos a recurrir a canales de financiación externa.
Según el último informe de préstamos al consumo publicado por la Asociación de Usuarios Financieros (Asufin), en un plazo de seis meses, hasta un 35,90% de los consumidores españoles planea solicitar un préstamo a entidades financieras. Este indicador ha superado el récord histórico desde que comenzó a registrarse en 2020, lo que demuestra una altísima intención de endeudamiento entre la población.
Mantener la liquidez, principal motivo para endeudarse
A diferencia del consumo destinado a mejorar la calidad de vida, como vacaciones o la compra de bienes de gran valor, la estructura actual de la demanda de crédito refleja más bien un aumento de la presión económica subyacente. Al analizar los motivos específicos de los prestatarios, los datos de la encuesta revelan que el 20,10% de los solicitantes busca obtener liquidez inmediata para hacer frente a los gastos diarios; mientras que otro 16,30% espera reestructurar sus deudas existentes mediante nuevos préstamos.
Estos dos motivos, directamente relacionados con las “dificultades financieras”, suman un total del 36,40%. Los analistas señalan que la erosión constante del poder adquisitivo real a causa de la inflación es el factor central que lleva a una proporción tan alta de familias a depender del crédito para mantener su nivel de vida básico.
Los tipos de interés superan significativamente la media de la eurozona

Mientras se dispara la demanda de préstamos, el coste de la financiación crediticia en España también sigue en aumento. Las estadísticas indican que los tipos de interés de los préstamos a corto plazo con un periodo de amortización inferior a 5 años han pasado del 9,88% en 2025 al 10,06% en 2026; mientras que los de los préstamos a medio y largo plazo, de más de 5 años, también han experimentado una ligera subida del 9,86% al 10,05%.
Cabe destacar que la carga de intereses que soportan los consumidores españoles se sitúa en un nivel bastante alto a nivel europeo. Tomando como ejemplo los préstamos al consumo a 1-5 años, el tipo medio actual en la eurozona es del 6,93%, mientras que el mismo producto en España (10,06%) supera la referencia europea en 3,13 puntos porcentuales. Asufin subraya que, a pesar de los elevados costes de los préstamos, la rígida brecha de financiación sigue obligando a un gran número de españoles a endeudarse. Con la proximidad de los periodos de mayor consumo a final de año, se teme que la presión general de la deuda de las familias españolas se agrave aún más.