Introducción
Recientemente, la ciudad autónoma española de Ceuta, situada en el norte de África, se ha visto desbordada por una llegada masiva de inmigrantes irregulares. Sin embargo, Marruecos está transformando esta crisis humanitaria en una disputa de soberanía, con un alto funcionario exigiendo públicamente ante el rey Mohamed VI la devolución de los territorios norteafricanos de Ceuta y Melilla.
I. Proclamación soberanista en una ceremonia religiosa
Según informa Europa Press, el rey de Marruecos, Mohamed VI, presidió el lunes en el Palacio Real de Rabat la ceremonia religiosa conmemorativa del nacimiento del profeta Mahoma (Mawlid). Durante el acto, el ministro de Asuntos Islámicos, Ahmed Toufiq, pronunció un discurso de gran controversia.
Ante el rey, el príncipe heredero, el primer ministro y numerosos altos cargos, Toufiq describió a Ceuta y Melilla como ‘territorios ocupados’ e hizo un llamamiento a la ‘liberación’ de la ‘ocupación ibérica’ (en referencia a España). Esta acción representa una escalada pública en las reivindicaciones territoriales oficiales de Marruecos.
II. La construcción de una legitimidad histórica
Para respaldar su reclamo, el ministro Toufiq argumentó desde una perspectiva histórica y religiosa. Destacó a dos sabios islámicos nacidos en Ceuta: el juez Iyad (siglos XI-XII) y Azfi, miembro de una familia gobernante. Toufiq subrayó que la actividad académica y religiosa de ambos forma parte de la tradición espiritual marroquí, buscando así establecer una profunda conexión histórico-cultural entre Ceuta y Marruecos.
Además, citó la célebre obra religiosa norteafricana ‘Dalail al-Jairat’, afirmando que históricamente se utilizó como una herramienta para movilizar a la población y elevar la moral con el objetivo de ‘recuperar las ciudades de la costa atlántica que estaban bajo el dominio de las fuerzas ibéricas’. Con estos argumentos, Toufiq pretende construir una base de legitimidad histórica y religiosa para su reivindicación soberana.
III. Reivindicaciones territoriales en escalada
Las palabras de Toufiq no son un hecho aislado. El pasado viernes, el ministro de Justicia de Marruecos ya había declarado públicamente que su país posee ‘soberanía histórica, tradicional y geográfica’ sobre Ceuta y Melilla, abogando por el ‘retorno a la patria’ de ambos enclaves. Estas declaraciones oficiales consecutivas demuestran que Marruecos está impulsando sistemáticamente sus reivindicaciones territoriales en el escenario internacional.
IV. La crisis migratoria como telón de fondo
El telón de fondo de esta disputa soberana es la grave crisis migratoria que atraviesa Ceuta. Desde finales de julio, una gran cantidad de inmigrantes irregulares ha llegado a esta ciudad de apenas 80.000 habitantes, y actualmente entre 8.000 y 10.000 de ellos permanecen en las calles. Esto ha generado una enorme presión sobre la sanidad pública y la seguridad ciudadana, con un aumento de hasta diez veces en las llamadas al teléfono de emergencias (091).
Para hacer frente a la crisis, el Gobierno español ha aprobado la activación de un ‘mando único’ liderado por el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, para coordinar la repatriación y reubicación de miles de inmigrantes irregulares. En este contexto, la vinculación que hace Marruecos entre la cuestión migratoria y la soberana complica, sin duda, la situación para España.