Un bar en Eibar (Gipuzkoa), en el País Vasco, ha sido el foco de un reciente brote de intoxicación alimentaria por salmonela. Según ha informado el Departamento de Salud del Gobierno Vasco, el brote ha afectado a un total de 29 personas y la investigación inicial apunta a tortillas de patatas servidas en el establecimiento el pasado 9 de agosto como el origen de la infección.

Resumen del brote y rastreo del origen
El sistema de salud vasco, Osakidetza, detectó los casos agrupados y activó la alerta el 11 de agosto. Hasta la fecha, el número oficial de afectados asciende a 29 personas, de las cuales 21 han sido confirmadas como casos de salmonelosis mediante pruebas microbiológicas, mientras que los 8 restantes son casos probables con sintomatología clínica compatible.
Del total de infectados, 25 buscaron atención médica y 9 de ellos requirieron hospitalización debido a la gravedad de sus síntomas. Afortunadamente, todos los pacientes hospitalizados ya han recibido el alta. Los investigadores han determinado preliminarmente que el vehículo de transmisión del brote fueron las tortillas de patatas elaboradas y vendidas en el bar el 9 de agosto. El rastreo posterior ha identificado el origen de los huevos en una granja de la comunidad autónoma de Aragón.
Respuesta oficial y acciones de investigación
Tras recibir la alerta, la Unidad de Vigilancia Epidemiológica de Gipuzkoa activó de inmediato el protocolo de actuación, iniciando una investigación conjunta en los ámbitos epidemiológico, de seguridad alimentaria y microbiológico. El equipo de investigación entrevistó a todos los pacientes afectados para rastrear posibles casos no declarados e inspeccionó tanto el establecimiento implicado como toda la cadena de suministro de los huevos.
Como medida preventiva, entre el 11 y el 12 de agosto, los servicios de salud pública tomaron muestras de las tortillas elaboradas y de los huevos sin usar del bar para su análisis. Todos los productos de tortilla relacionados presentes en el local fueron retirados y destruidos de inmediato, y los huevos restantes del mismo lote fueron inmovilizados de forma cautelar.
Confirmación del patógeno y fallos de gestión
Los resultados de los análisis de laboratorio confirmaron que el principal agente patógeno aislado en las muestras de los pacientes fue Salmonella Enteritidis, una de las bacterias más comunes causantes de enfermedades de transmisión alimentaria.
Paralelamente, durante la inspección del establecimiento, los inspectores de sanidad detectaron graves deficiencias en la gestión de la seguridad alimentaria. Los problemas específicos incluían: registros incompletos sobre la trazabilidad de los huevos; procedimientos inadecuados de limpieza y desinfección de los utensilios de cocina; conservación de las tortillas ya elaboradas a temperatura ambiente durante demasiado tiempo, lo que favoreció la proliferación bacteriana; y la ausencia de medidas eficaces para prevenir la contaminación cruzada entre alimentos crudos y cocinados.
Control interregional y medidas posteriores
Dado que el origen de los huevos contaminados apunta a la región de Aragón, el Departamento de Salud Vasco ha notificado la situación a la Dirección General de Salud Pública de Aragón. Esta última ha iniciado inspecciones y análisis de muestras en la granja implicada y ha adoptado las medidas preventivas necesarias para evitar que los huevos de ese lote sigan circulando en el mercado. Las autoridades competentes han ordenado la retirada de los huevos del mismo lote que ya habían sido distribuidos a otros establecimientos de restauración para prevenir la expansión del brote.