El accidente: una caída de 30 metros

La tragedia ocurrió en el municipio de Atxondo, en Bizkaia. Cerca de las cuatro y media de la tarde, una joven de 18 años que escalaba la cara norte del monte Anboto con una compañera se precipitó accidentalmente desde un cortado de unos 30 metros de altura. Su acompañante pidió ayuda a gritos de inmediato, mientras que una persona que observaba la montaña con prismáticos desde la distancia también fue testigo del incidente e informó rápidamente a los servicios de emergencia.
Respuesta de emergencia: operativo conjunto de rescate
Tras recibir la llamada de auxilio, el centro de coordinación de emergencias activó de inmediato el protocolo de actuación. Se movilizó rápidamente un dispositivo conjunto compuesto por equipos sanitarios, bomberos y agentes de la Ertzaintza (la policía autonómica vasca). Dada la complejidad del terreno, un helicóptero de rescate de la Ertzaintza fue desplegado para llevar a cabo tareas de búsqueda y apoyo aéreo en el monte Anboto.
Asistencia en el lugar y traslado
Al llegar al lugar, los rescatadores encontraron a la joven en parada cardiorrespiratoria. El médico del equipo de rescate le practicó maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) en el mismo lugar. Una vez que lograron estabilizar mínimamente sus constantes vitales, el equipo de rescate la evacuó en helicóptero con la máxima celeridad al Hospital Universitario de Cruces, en Barakaldo, para recibir atención médica avanzada.
Fallecimiento e investigación posterior
A pesar de los esfuerzos del equipo médico en el hospital, la joven falleció al día siguiente de su ingreso debido a la extrema gravedad de las heridas sufridas en la caída. Las autoridades competentes han iniciado una investigación para esclarecer las causas exactas del accidente. Este suceso pone de relieve una vez más los riesgos inherentes a las actividades de montaña y sirve como una seria advertencia de seguridad para todos los aficionados a los deportes al aire libre.