Desarrollo del suceso y respuesta policial
Según los informes, el incidente tuvo lugar en la barriada de Benzú, en la ciudad autónoma de Ceuta. Alrededor de las 5:30 de la madrugada, una patrulla compuesta por cuatro militares fue rodeada por un grupo de entre 30 y 40 personas mientras se dirigían a su puesto de vigilancia. Los asaltantes lanzaron piedras de gran tamaño contra el vehículo militar, causándole graves daños.
Para evitar el ataque, los cuatro militares se vieron obligados a abandonar el vehículo y huir a pie, pero continuaron siendo perseguidos y agredidos con piedras, lo que les provocó contusiones de diversa consideración. Tras recibir una llamada de emergencia al 112, la Policía Nacional y la Guardia Civil iniciaron un operativo conjunto para peinar la zona. Durante la operación, la policía logró detener a 12 sospechosos, todos varones de nacionalidad marroquí. Se ha informado de que algunos de los sospechosos intentaron escapar lanzándose al mar, lo que desencadenó una posterior operación de búsqueda y captura marítima. La investigación y las labores de búsqueda continúan en curso.
Protestas de asociaciones militares y críticas al Ministerio de Defensa
Este ataque ha desatado la indignación de las asociaciones profesionales de militares, en especial de la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) y la Unión de Militares de Tropa (UMT). En sus comunicados, han condenado enérgicamente la emboscada y han destacado el enorme riesgo que enfrentan los militares en el desempeño de sus funciones.

Estas asociaciones critican al Ministerio de Defensa por su “falta de previsión”, al no proporcionar a los soldados en primera línea la protección jurídica suficiente ni un protocolo de actuación claro para enfrentarse a este tipo de conflictos violentos. Subrayan que los soldados se enfrentan al peligro “con las manos desnudas” y sin respaldo legal, lo que evidencia graves deficiencias en la protección del personal militar.
El gobierno local llama a la calma y la contención
Tras el suceso, el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Ceuta emitió un comunicado público pidiendo a toda la ciudadanía que mantenga la calma y la contención. Subrayó que la solución a los problemas actuales debe basarse en la confianza mutua y el mantenimiento del orden público. Los responsables gubernamentales declararon que ninguna forma de violencia contribuye a resolver los problemas, sino que, por el contrario, agrava la ya tensa situación social de la ciudad.
Cabe destacar que, en consonancia con esta emboscada, durante la misma noche se produjo otro altercado en la zona. Un grupo de vecinos intentó desmantelar por la fuerza un campamento temporal de inmigrantes, lo que provocó un tenso enfrentamiento con los agentes de policía que acudieron para mantener el orden. Esta serie de incidentes pone de relieve los complejos desafíos sociales y de gestión fronteriza que enfrenta la región de Ceuta.