I. La capacidad de la red, un nuevo cuello de botella que afecta a doce provincias
Según el último informe publicado por BBVA Research, el desarrollo de la vivienda en España se enfrenta a un nuevo cuello de botella estructural: el retraso de la infraestructura eléctrica. El informe revela que actualmente hay más de 80.000 viviendas de nueva construcción planificadas en todo el país que no pueden iniciar su construcción por estar a la espera de la necesaria ampliación de la red eléctrica.
El informe subraya que el núcleo del problema no es una escasez general de suministro eléctrico en el país, sino un grave desajuste geográfico entre la distribución de la infraestructura eléctrica y los nuevos focos de demanda de vivienda. Las zonas más afectadas por este problema abarcan 12 provincias, incluyendo Madrid, Valencia, Alicante, Murcia, Castellón, Toledo, Granada, Cádiz, Almería, Zaragoza, Lleida y Jaén. Además, áreas densamente pobladas como Barcelona, Sevilla y Málaga también se enfrentan al mismo desafío. La población conjunta de estas provincias se acerca a la mitad del total nacional de España.
II. Madrid y Valencia: la crisis eléctrica en dos grandes áreas metropolitanas
El informe utiliza dos grandes áreas metropolitanas como ejemplo para ilustrar la gravedad del problema.
En la Comunidad de Madrid, aunque el suelo urbanizable previsto para los próximos cinco años es suficiente para construir 126.000 viviendas, cubriendo el déficit local de 116.000, la capacidad estable actual de la red eléctrica solo puede soportar la demanda de unas 40.000 viviendas. Esto deja más de dos tercios de los proyectos de desarrollo bloqueados por el suministro eléctrico.

En la provincia de Valencia, la situación es igualmente grave. Varios proyectos clave, como la renovación urbana del PAI del Grao o el Parque Central, están limitados por la falta de capacidad de la red. Actualmente, en la ciudad de Valencia solo quedan dos distritos con capacidad para conectar nuevas viviendas a la red eléctrica. La previsión de nuevas viviendas en la provincia para el período 2021-2025 es de aproximadamente 20.000, pero la capacidad estable actual de la red solo satisface la demanda de unas 35.000 viviendas, con una capacidad de conexión adicional extremadamente limitada.
III. De la planificación a la realidad: viviendas terminadas que no se pueden entregar
La escasez de electricidad no es solo un problema de planificación sobre el papel, sino que ya se ha convertido en una crisis de entrega en la vida real. En Estepona (Málaga), una promoción de 72 viviendas, aunque ya terminada, no puede ser entregada legalmente a sus propietarios porque sigue sin poder conectarse a la red eléctrica municipal.
Situaciones similares también ocurren en Aragón. Varias promociones de edificios ya finalizadas han visto sus plazos de entrega retrasados entre 3 y 4 meses a la espera de la conexión eléctrica. Este retraso no solo afecta los planes de mudanza de los compradores, sino que también genera costes financieros adicionales y presión sobre la liquidez de los promotores.
IV. Múltiples factores y un largo ciclo de ampliación
El informe de BBVA Research analiza que la tensión actual de la red es el resultado de la confluencia de múltiples factores. Por un lado, el rápido crecimiento de la generación de energía renovable ha superado la capacidad de transporte y absorción de la red. Por otro lado, la demanda de electricidad en sectores como la vivienda, la industria, la electrificación del transporte y los centros de datos está aumentando simultáneamente, ejerciendo una enorme presión sobre el sistema eléctrico existente.
Lo más complicado es el tiempo necesario para resolver el problema. El informe señala que completar un proyecto de ampliación de la red para una gran zona residencial, desde la aprobación de la planificación, la evaluación ambiental hasta la expropiación de terrenos y la construcción, suele llevar entre 5 y 8 años. Esto significa que, incluso si los procedimientos se inician de inmediato, muchos proyectos de vivienda tendrán que esperar varios años para tener “luz”.
La conclusión del informe es clara: el verdadero desafío no reside solo en aumentar la inversión, sino en lograr una inversión “más temprana y precisa” para garantizar que la planificación de la infraestructura eléctrica vaya en sintonía con el desarrollo urbano y la demanda de vivienda. A la crisis habitacional de España, además de los problemas de suelo, financiación y demanda, se le suma ahora un “cable que no se puede conectar”.