Con la creciente frecuencia de incendios forestales en verano en España, los pilotos encargados de la extinción soportan una enorme presión física y mental. El Colegio Oficial de Pilotos de la Aviación Comercial (COPAC) ha emitido una seria advertencia, señalando que la sobrecarga de trabajo sistemática y la deficiente logística están llevando la seguridad de vuelo a un punto crítico.
Una intensidad de trabajo que roza el límite fisiológico
Según datos revelados por el COPAC, la intensidad del trabajo de los pilotos de extinción ha alcanzado niveles alarmantes. Algunos pilotos llegan a volar hasta 8 horas en un solo día y, en ciertos casos, la falta de rotación de personal ha llevado a tripulaciones a acumular hasta 80 horas de vuelo en 28 días consecutivos.

Carlos San José, decano del colegio, subraya que estas misiones son inherentemente desafiantes, ya que suelen realizarse a baja altitud, en terrenos complejos y bajo una tensión mental constante. Cuando un piloto se encuentra en estado de fatiga severa, el riesgo de accidente al realizar estas operaciones de alto riesgo aumenta drásticamente, lo que representa una grave amenaza para la seguridad.
Falta sistemática de apoyo logístico
Además de la alta intensidad de vuelo, el personal de primera línea se enfrenta a una grave falta de apoyo logístico básico. Según los pilotos, la planificación de las misiones es a menudo caótica y la coordinación aérea presenta problemas frecuentes. Peor aún, cuando los pilotos son trasladados constantemente entre diferentes bases, sus necesidades básicas como alojamiento y manutención no suelen estar garantizadas.
El colegio señala que incluso se han dado casos en los que, después de alcanzar el límite máximo de horas de vuelo diarias, no se ha organizado adecuadamente el transporte para que los pilotos regresen a su base. Esta incapacidad para garantizar condiciones mínimas de descanso afecta gravemente a la recuperación física y al estado mental de las tripulaciones.
El colegio pide una intervención múltiple y reformas estructurales
Ante el deterioro de las condiciones laborales, el COPAC ha presentado demandas claras de reforma a los organismos competentes. El colegio exige medidas inmediatas para aumentar el número de pilotos disponibles, con el fin de establecer un sistema de rotación eficaz que evite que las tripulaciones trabajen al límite de forma prolongada.
Asimismo, el COPAC insta a establecer una normativa sobre tiempos de actividad y descanso basada en los límites fisiológicos y la ciencia de la fatiga, y a garantizar de forma obligatoria las condiciones básicas de alojamiento, alimentación e higiene personal de los pilotos durante las misiones.
El colegio hace un llamamiento explícito a la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a los gobiernos autonómicos y a todos los operadores aéreos implicados para que asuman su responsabilidad y planifiquen y gestionen las misiones de extinción de incendios desde un enfoque sistémico. El COPAC subraya que la importante tarea de proteger la seguridad pública no debe realizarse a costa de la salud y la seguridad de los profesionales de primera línea.