Recientemente, el equilibrio de poder militar entre España y su vecino del sur, Marruecos, ha vuelto a captar la atención de los observadores regionales. Una evaluación exhaustiva revela que, si bien España mantiene una ventaja significativa en su capacidad militar general, Marruecos está alterando el equilibrio de fuerzas a nivel local mediante adquisiciones selectivas y modernas.
Presupuesto y panorama general: una brecha difícil de superar
En términos de inversión en defensa, la diferencia entre ambos países es abismal. Según datos del Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz (SIPRI), se prevé que el gasto total en defensa y seguridad de España alcance aproximadamente 40.200 millones de dólares en 2025, mientras que el presupuesto de defensa de Marruecos para el mismo periodo será de unos 6.300 millones de dólares. Esta diferencia de más de seis veces en el gasto militar se refleja directamente en el tamaño de sus ejércitos, los costes de mantenimiento, la inversión en I+D y la capacidad de adquisición de equipamiento. Esta disparidad de escala es la base de la ventaja de España en mando conjunto, sistemas de inteligencia, apoyo logístico y capacidad industrial de defensa nacional.
Superioridad aérea y naval: los pilares de España
La fuerza aérea y naval de España son clave para mantener su superioridad regional. El Ejército del Aire y del Espacio español tiene como pilares los cazas Eurofighter Typhoon y EF-18, complementados por aviones de reabastecimiento y transporte multifunción A330 MRTT, transportes estratégicos A400M y un sistema de combate plenamente integrado en la red de mando y vigilancia de la OTAN. Además, está en marcha la adquisición de un nuevo lote de cazas Eurofighter. En el ámbito naval, la Armada Española cuenta con las fragatas de la clase F-100 equipadas con el sistema de combate Aegis, el buque de asalto anfibio Juan Carlos I y los modernos submarinos de la clase S-80, lo que le confiere una potente capacidad de combate en alta mar y de proyección de fuerza.
En comparación, la Fuerza Aérea de Marruecos es más pequeña, pero su ritmo de modernización es notable. Estados Unidos ha aprobado la venta de cazas F-16 Block 72 y planea modernizar parte de su flota actual de F-16 al estándar F-16V. Sin embargo, es crucial señalar que la aprobación de una venta de armas no equivale a que todo el equipamiento haya sido entregado y haya alcanzado su plena capacidad operativa. En el ámbito naval, Marruecos carece actualmente de submarinos y de buques de combate de superficie de gran tamaño comparables a los de España, lo que limita su capacidad de control en aguas abiertas.
Ejército de Tierra y nuevos dominios: el enfoque de Marruecos para acortar distancias
El enfoque de Marruecos para reducir la brecha militar se centra en el Ejército de Tierra y en nuevos dominios como los drones. El país ha incorporado un gran número de tanques de combate principal M1A1 Abrams y continúa adquiriendo artillería de largo alcance, sistemas de defensa antiaérea, helicópteros de ataque AH-64E Apache y diversos tipos de drones armados. Es relevante destacar que la prolongada participación del ejército marroquí en el conflicto de baja intensidad en el Sáhara Occidental le ha permitido a sus fuerzas terrestres y unidades de drones acumular una valiosa experiencia en combate real.
Por su parte, el Ejército de Tierra español se articula en torno a los tanques de combate principal Leopard 2E, los vehículos de combate de infantería Pizarro y la nueva generación de vehículos blindados de ruedas 8×8 “Dragón”. Además, despliega sistemas de defensa antiaérea avanzados como el Patriot y el NASAMS. Frente a la nueva amenaza que suponen los drones, España también está reforzando activamente sus tecnologías antidron y su capacidad de ataque de precisión a larga distancia. Los analistas señalan que una simple comparación numérica de tanques, artillería o drones no refleja la totalidad del poder de combate; factores como la tasa de disponibilidad del material, las reservas de munición, la capacidad de mantenimiento y el nivel de entrenamiento del personal son igualmente decisivos.
Confrontación de sistemas: ventajas y desventajas de la OTAN frente a la adquisición diversificada

Desde una perspectiva estratégica y sistémica, España, como miembro de pleno derecho de la OTAN, puede aprovechar en profundidad los sistemas de inteligencia, vigilancia, logística y refuerzos potenciales de la alianza, lo que supone un enorme multiplicador de fuerza en un conflicto potencial. Al mismo tiempo, España posee una base industrial de defensa relativamente completa, capaz de producir y mantener de forma autónoma equipamiento clave como fragatas, submarinos y vehículos blindados.
Marruecos, por su parte, ha optado por una estrategia de adquisición de armamento diversificada, con equipos avanzados procedentes de países como Estados Unidos, Francia, Israel, Turquía y China. Si bien esta táctica le permite acceder rápidamente a tecnología de vanguardia, también conlleva desafíos como la complejidad de sus sistemas de armas, la logística de mantenimiento y la falta de estandarización en la formación del personal.
En resumen, en caso de una crisis localizada, de corta duración y alcance limitado, Marruecos podría ejercer una presión considerable sobre España aprovechando su proximidad geográfica, su superioridad en fuerzas terrestres y la rápida concentración de su material de élite. No obstante, si el conflicto escalara a una confrontación total, prolongada y de alta intensidad, la superioridad de España en poder aéreo y naval, base industrial, recursos financieros y el respaldo del sistema de alianzas de la OTAN se volvería decisiva, determinando el resultado de la contienda.