Entra en vigor la nueva regulación de la jubilación flexible para incentivar el reingreso de los mayores al mercado laboral
España implementó oficialmente la nueva normativa de “jubilación flexible” el 28 de agosto de 2026, con el objetivo de fomentar el reingreso de los jubilados al mercado laboral mediante la flexibilización de las condiciones para volver a trabajar. Esta medida busca promover el envejecimiento activo y fortalecer la sostenibilidad del sistema de pensiones.
El núcleo de esta reforma es mejorar la compatibilidad de la pensión con los ingresos del trabajo. Un cambio clave es la extensión, por primera vez, de la política a los trabajadores autónomos, permitiéndoles percibir hasta un 25 % de su pensión de jubilación mientras desarrollan su actividad por cuenta propia.
Para los jubilados que opten por volver a ser contratados, la nueva regulación también ofrece mayor flexibilidad. El límite de tiempo para el trabajo a tiempo parcial se amplía del 75 % al 80 % de una jornada normal, mientras que el mínimo se ajusta del 25 % al 33 %, y la pensión que perciben se ajusta en proporción a las horas trabajadas. Además, para incentivar el regreso al trabajo, la normativa establece un sistema de bonificaciones en la pensión: si un jubilado vuelve a trabajar al menos 6 meses después de su retiro y su jornada se sitúa entre el 55 % y el 80 % de una jornada completa, podrá recibir una bonificación del 25 % en su pensión; si la jornada está entre el 33 % y el 55 %, la bonificación será del 15 %.
La presión inflacionaria aumenta: el IPC de agosto sube un 4,3 % interanual
Según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) el 28 de agosto, el Índice de Precios al Consumo (IPC) en España aumentó un 4,3 % interanual en agosto de 2026. Esta cifra representa un incremento significativo respecto al 3,6 % de julio y marca el nivel más alto desde febrero de 2023, superando además las expectativas del mercado, que se situaban en un 4 %.
El informe señala que el principal motor de esta rápida subida de la inflación ha sido el encarecimiento de los carburantes. El aumento de los precios de la gasolina y el diésel ha incrementado directamente los costes de transporte para los ciudadanos y ha ejercido una presión al alza sobre los precios de otros bienes y servicios.
Sin embargo, los datos también revelan diferencias estructurales en el aumento de los precios. La inflación subyacente, que excluye los componentes más volátiles como la energía y los alimentos no elaborados, descendió 0,1 puntos porcentuales en agosto, situándose en el 2,9 %. Esto indica que el actual repunte de la inflación general está impulsado principalmente por factores externos a corto plazo, como la energía, mientras que la presión sobre los precios subyacentes del país se mantiene relativamente estable y no ha empeorado de forma paralela.

El efecto de la “vuelta al cole” se hace notar: el consumo de los hogares alcanza su punto álgido
Con la proximidad del nuevo curso escolar en septiembre, los hogares españoles están volviendo a su rutina laboral y académica tras el periodo vacacional de verano. Este cambio se refleja directamente en los datos de consumo de los supermercados. La Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (ASEDAS) denomina a este fenómeno la “Operación despensa” y señala que es uno de los momentos del año con cambios más significativos en los hábitos de consumo.
En contraste con la reducción de la cocina en casa durante el verano, en septiembre aumenta drásticamente la demanda de ingredientes básicos para las comidas familiares. Concretamente, se prevé que el consumo de legumbres crezca alrededor de un 36 %, el de algunas verduras como el repollo hasta un 50 %, y la demanda de patatas un 15 %. El consumo de otros alimentos básicos como la harina, la leche líquida y el aceite también experimenta crecimientos de entre el 2 % y el 14 %.
En cuanto a los productos frescos, se espera que la demanda de carne aumente un 10 % y la de pescado fresco o congelado alrededor de un 5,5 %. Además de los alimentos, la demanda de productos de droguería e higiene personal también se incrementa. Es notable que la demanda de complementos alimenticios se dispare en torno a un 65 % durante este periodo, lo que refleja la importancia que las familias otorgan al cuidado de la salud al retomar sus rutinas habituales.