La policía española ha culminado recientemente una operación conjunta interterritorial, logrando la detención del líder de un grupo extremista de tan solo 17 años. La operación ha destapado una peligrosa organización que manipulaba a menores a través de internet y promovía la violencia extrema.
Una operación conjunta desarticula al líder menor de edad
La operación ha sido llevada a cabo de forma conjunta por la Guardia Civil, los Mossos d’Esquadra y la Ertzaintza. En la provincia de Gipuzkoa, en el País Vasco, los agentes detuvieron a un joven español de 17 años. Según la información policial, está considerado el líder en España del grupo extremista transnacional ‘764’.
El joven está acusado de una serie de delitos graves, entre ellos, el envío de amenazas de muerte a varias figuras públicas a principios de este año, como la eurodiputada de Podemos, Irene Moreno, y la comentarista de actualidad Sarah Santaolalla. También se le acusa de enviar masivamente mensajes amenazantes a lugares públicos como colegios, bibliotecas e instituciones gubernamentales, con el fin de sembrar el pánico social.
‘764’: radiografía de un culto virtual a la violencia
El grupo ‘764’ es una red virtual transnacional creada en 2021 por un adolescente estadounidense. Su ideología es una amalgama que combina nazismo, satanismo y tendencias pedófilas, con el objetivo principal de desestabilizar la sociedad mediante actos violentos. Los investigadores han descubierto que la organización tiene un claro carácter sectario, y una de sus principales actividades es reclutar y manipular a menores de edad con mentes aún inmaduras para someterlos a sextorsión.
El adolescente detenido también es sospechoso de cometer actos de ciberacoso como el ‘doxing’ (revelación de información personal) y el ‘swatting’ (falsas alertas a la policía). Obtenía y publicaba ilegalmente datos personales para amenazar a sus víctimas y realizaba llamadas falsas sobre emergencias en sus domicilios para provocar la intervención de unidades policiales armadas, causando un grave trauma psicológico y peligro físico a las víctimas y sus familias.
Manipulación de menores para autolesiones extremas
La investigación revela que el sospechoso operaba principalmente en salas de chat de redes sociales, plataformas de videojuegos y aplicaciones de mensajería instantánea. Utilizaba estos canales para manipular psicológicamente a otros adolescentes, forzándolos a cometer actos extremos de humillación y autolesión, y grababa todo el proceso.
Entre estas prácticas se encontraban los llamados ‘blood walls’ (muros de sangre), que consistían en obligar a las víctimas a escribir en su cuerpo el nombre del grupo o el alias del agresor con su propia sangre o incluso heces; y los ‘cutsigns’ (marcas de cortes), induciendo o forzando a las víctimas a hacerse cortes en el cuerpo con objetos afilados. Estos vídeos y fotos se difundían internamente para demostrar el control del agresor sobre la víctima y aumentar su estatus dentro de la organización. La policía incluso descubrió que el sospechoso había amenazado en sus comunicaciones con retransmitir un asesinato en directo por internet.
Alerta internacional y contexto antiterrorista
Durante el registro de dos domicilios relacionados con el sospechoso, la policía incautó numerosos dispositivos electrónicos y notas manuscritas con simbología nazi y satánica. Europol, en su último informe sobre tendencias del terrorismo, ha clasificado al ‘764’ y a otros grupos de la red ‘The Com’ como objetivos de alto riesgo. El informe señala que los miembros de estas organizaciones son mayoritariamente adolescentes y hombres jóvenes, inmersos en ideologías de violencia extrema, nihilismo y misoginia.
Actualmente, además de España, varios países de todo el mundo han iniciado investigaciones sobre el ‘764’. La organización está implicada en delitos como sextorsión, distribución de material de explotación sexual infantil, inducción a la autolesión y maltrato animal. Dada su peligrosidad, Canadá catalogó oficialmente al ‘764’ como organización terrorista en diciembre de 2025, y el Ministerio del Interior de España lo ha incluido como objeto de vigilancia prioritaria en su Estrategia Nacional Contra el Terrorismo.