Confianza inversora sólida: el 97% de las empresas chinas refuerza su apuesta por el mercado español
Según la segunda edición del informe ‘Perspectiva Global 2026 de la Inversión Extranjera Directa de China en España’, publicado conjuntamente por ICEX España Exportación e Inversiones y KPMG España, la confianza de las empresas chinas en el mercado español ha alcanzado un nuevo máximo. El informe, basado en encuestas a 82 empresas chinas con una sólida presencia en España y entrevistas en profundidad con 8 altos ejecutivos, llega a una conclusión clara: a pesar de la volatilidad geopolítica global y el auge del proteccionismo, el 97% de las empresas encuestadas tiene la intención de mantener o ampliar su presencia y volumen de inversión en España antes de 2026. Este dato proporciona un sólido respaldo empírico a las perspectivas de desarrollo de las relaciones económicas entre China y España.
Valor estratégico destacado: España como punto de apoyo clave en la expansión global de las empresas chinas
El informe analiza que la preferencia de las empresas chinas por España se basa en consideraciones estratégicas multidimensionales. España no solo cuenta con un mercado de consumo maduro de casi cincuenta millones de habitantes, sino que su posición geográfica única la convierte en un centro neurálgico para expandirse por Europa, conectar con el mercado hispanohablante de América Latina y cubrir la red comercial del Mediterráneo. Esto le confiere un valor estratégico que permite, desde una única ubicación, alcanzar una cobertura amplia. Además, el agradable entorno de vida de España, sus infraestructuras completas y su carácter abierto hacia las culturas extranjeras reducen significativamente los costes de adaptación para las operaciones transfronterizas de las empresas chinas. En los últimos años, los frecuentes encuentros de alto nivel entre ambos países han fomentado canales de comunicación política fluidos, creando un ambiente de cooperación estable y predecible para las empresas que operan en España.

Modernización estructural: los vehículos de nuevas energías y las baterías lideran la nueva ola de inversión
La estructura de la inversión china en España ha evolucionado desde modelos iniciales hacia una orientación más precisa en sectores de alta tecnología y valor añadido. Los datos muestran que los sectores de energía, logística y transporte, y automoción y baterías han absorbido el 44% de la inversión total china en España. En particular, la inversión en el sector de automoción y baterías ha alcanzado el 13%, experimentando un crecimiento exponencial en comparación con 2023. Esta tendencia responde a la necesidad política de España de impulsar el desarrollo de una cadena de valor completa para el vehículo eléctrico, que se complementa perfectamente con la capacidad industrial madura de las empresas chinas en fabricación de vehículos, baterías de potencia, control electrónico inteligente y tecnologías de almacenamiento de energía. La cooperación bilateral está pasando del comercio tradicional de mercancías a una sinergia industrial profunda y de cadena completa.
Transformación de la demanda de talento: se dispara la necesidad de I+D local y perfiles de alta cualificación
La rápida modernización de la estructura industrial ha provocado una necesidad urgente de nuevos perfiles de talento. El informe revela que el 40% de las empresas chinas encuestadas ya ha establecido equipos locales de I+D en España, y un 71% planea aumentar la contratación de personal local en el próximo año. Los puestos demandados ya no se limitan a ventas o atención al cliente, sino que se extienden a roles de alto valor añadido como investigación y desarrollo técnico, gestión integral de proyectos y operaciones interculturales. Esto indica que los profesionales polivalentes, que combinan habilidades técnicas especializadas (como ingeniería eléctrica, ingeniería mecánica o desarrollo de software) con capacidades de colaboración internacional (como gestión intercultural y coordinación de relaciones públicas), se han convertido en la fuerza más demandada en la actual fase de integración profunda de las cadenas industriales sino-españolas. Al mismo tiempo, esto refleja que las empresas chinas están pasando de una fase de ‘prueba a corto plazo’ a una estrategia de operaciones profundamente localizadas. El 48% de las empresas encuestadas entró en el mercado español después de 2020, adoptando mayoritariamente modelos de alta inversión como la creación de filiales propias o fusiones y adquisiciones, con el compromiso de convertirse en colaboradores a largo plazo en el mercado español.