Cifras de mortalidad baten un récord histórico
Según el último informe del Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), entre el 16 de mayo y el 30 de agosto de 2026, el número estimado de muertes atribuibles a las altas temperaturas extremas en todo el país ha alcanzado las 5.232. Esta cifra no solo es la más alta desde la creación del sistema de monitorización en 2015, sino que también es la primera vez que se supera la barrera de las 5.000. En comparación, el pico anterior se registró en 2022, con 4.789 muertes, mientras que el promedio de fallecimientos estivales entre 2015 y 2025 fue de solo 2.505, lo que subraya la gravedad sin precedentes del calor extremo de este verano.
Las olas de calor continuas como principal detonante

El análisis de los datos revela que el aumento drástico de las muertes está estrechamente relacionado con las cuatro intensas olas de calor sufridas durante el año. La primera ola de calor tuvo lugar del 21 al 24 de junio, elevando la temperatura media mensual a un récord de 29,5 °C. Posteriormente, España experimentó otras tres olas de calor generalizadas y persistentes a principios y finales de julio, y entre finales de julio y principios de agosto. El pico de fallecimientos se produjo el 10 de julio, con 142 muertes relacionadas en un solo día; el 25 de junio y el 15 de agosto también se registraron picos diarios de 113 y 108 muertes respectivamente, demostrando el impacto directo de las olas de calor en la salud pública.
Análisis de expertos: el “efecto calor acumulado” es la clave mortal
Diana Gómez-Barroso, epidemióloga del Instituto de Salud Carlos III y coordinadora del sistema MoMo, explica que la curva ascendente de la mortalidad suele aparecer unos dos días después del inicio de una ola de calor. Subraya que la gran mayoría de las muertes no son causadas directamente por un golpe de calor agudo, sino por el “efecto calor acumulado” que sufre el cuerpo en un entorno de altas temperaturas prolongadas. Este estrés fisiológico continuo agrava enfermedades preexistentes como las cardiovasculares y respiratorias, conduciendo finalmente a la muerte, lo que explica por qué los picos de mortalidad a menudo se retrasan con respecto a los picos de temperatura.
Récords meteorológicos y alertas futuras
Los datos preliminares de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) confirman esta grave situación, señalando que es prácticamente seguro al cien por cien que el verano meteorológico de 2026 ha sido el más caluroso registrado en España. En cuanto a los datos anuales, la temperatura media nacional de enero a agosto de 2026 fue de 16,3 °C, significativamente superior al año más cálido anterior, 2024 (15,8 °C), y al promedio del periodo de referencia histórico (14,7 °C). Además, expertos en meteorología y salud emiten una advertencia conjunta: las regiones del norte de España, tradicionalmente menos afectadas por las olas de calor, también han experimentado un notable aumento en el número de muertes por calor este año. Esto indica que la amenaza de las temperaturas extremas se está expandiendo, y toda la sociedad debe aumentar la concienciación sobre los riesgos para la salud.