1. Publicación del reglamento: cubriendo un vacío legislativo en la UE
La Unión Europea ha publicado oficialmente el primer reglamento unificado de su historia dedicado específicamente al bienestar de perros y gatos: el Reglamento (UE) 2026/1818. Este reglamento, que ha entrado en vigor oficialmente el 30 de agosto de 2026, tiene como objetivo establecer un conjunto de normas unificadas para la cría, tenencia, comercio y trazabilidad de perros y gatos en toda la UE. Esta medida busca atajar el problema persistente del comercio ilegal de mascotas y establecer un nuevo estándar para la legislación sobre bienestar animal en toda la Unión. A diferencia de otras normativas, no exige una aplicación inmediata y completa, sino que establece un plan de implementación por fases, concediendo un tiempo de adaptación suficiente para los gobiernos de los Estados miembros, los profesionales del sector y los dueños de mascotas.
2. Prohibiciones clave: protección multidimensional del bienestar animal
El nuevo reglamento establece una serie de prohibiciones clave de obligado cumplimiento para garantizar el bienestar básico de perros y gatos desde su origen:

- Manejo y cuidado: Salvo por razones médicas necesarias, se prohíbe mantener a perros o gatos atados de forma continuada por más de una hora.
- Uso de herramientas: Queda totalmente prohibido el uso de collares que puedan causar daño al animal, como los collares de púas o los de estrangulamiento.
- Modificaciones estéticas: Se prohíben estrictamente todas las intervenciones quirúrgicas con fines estéticos no médicos, como el corte de orejas (otectomía), el corte de cola (caudectomía) y la extirpación de las cuerdas vocales (cordectomía).
- Control de la cría: Se prohíbe expresamente la cría consanguínea de perros y gatos. También se prohíbe la cría selectiva que busca características extremas que puedan provocar graves problemas de salud congénitos, con el objetivo de erradicar desde su origen la cadena de cría de animales con patologías.
3. Requisitos para actividades comerciales: un sistema de trazabilidad por fases
Para asegurar una transición fluida del sector, el reglamento establece un calendario claro para el cumplimiento de las actividades comerciales:
- 31 de agosto de 2028: Los operadores y criadores deberán haber completado el registro e identificación de las mascotas bajo su responsabilidad. Los perros y gatos que ya cuenten con un microchip implantado conforme a la normativa anterior no necesitarán repetir este paso. Países como España, que ya tienen sistemas de registro obligatorio por microchip, adaptarán sus registros nacionales de protección animal para conectarlos con los estándares de la UE.
- 31 de agosto de 2030: Entrarán en vigor las obligaciones relativas a las transacciones comerciales de mascotas y su registro en la base de datos unificada de la UE. A partir de entonces, todas las transacciones comerciales serán completamente rastreables.
- 31 de agosto de 2031: Todos los perros y gatos importados a la UE con fines comerciales deberán tener un microchip implantado antes de su entrada y ser registrados oficialmente en un plazo de cinco días hábiles tras su llegada.
4. Viajes con mascotas particulares: un largo período de transición como muestra de flexibilidad
Teniendo en cuenta la situación de los ciudadanos, la nueva normativa ofrece una gran flexibilidad y un período de adaptación más largo para los desplazamientos no comerciales con mascotas:
- Las obligaciones para la entrada de perros acompañados por particulares se posponen hasta el 31 de agosto de 2036.
- Los requisitos para la entrada de gatos acompañados por particulares se retrasan aún más, hasta el 31 de agosto de 2041.
Esta medida, de carácter empático, tiene como objetivo minimizar el impacto y la presión sobre los ciudadanos que viajan o se mudan entre países con sus mascotas. Los eurodiputados subrayan que el espíritu de este reglamento es considerar a los perros y gatos como compañeros de familia y no como mercancías. El objetivo es combatir de forma precisa las actividades ilegales con ánimo de lucro, a la vez que se proporcionan directrices claras para los operadores legítimos, fomentando así un desarrollo más ético y regulado del sector de las mascotas en la UE.