Una “sangría” local bajo el crecimiento general
Según el informe publicado por la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), a finales de agosto de 2026, el número total de autónomos registrados en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) en España alcanzó los 3.463.749. Esta cifra representa un aumento de 1.067 personas solo en el mes de agosto y un incremento acumulado de 58.044 en el último año, lo que supone un crecimiento interanual del 1,70%.
Sin embargo, este crecimiento general aparentemente positivo oculta una grave divergencia sectorial. Los datos muestran que los sectores tradicionales de España se enfrentan a una notable presión de contracción. Este fenómeno de “crecimiento cuantitativo pero no cualitativo” suscita preocupaciones sobre la sostenibilidad de la economía local y el empleo.
El comercio tradicional y la hostelería, los sectores más afectados
Los datos indican que el comercio y la hostelería son los ámbitos con la mayor pérdida de afiliados. En agosto, el número de autónomos en el sector del comercio disminuyó en 912 personas, haciendo que su total cayera por debajo de la barrera de los 650.000, hasta los 649.236. Al mismo tiempo, la hostelería perdió 939 autónomos. Solo estos dos grandes sectores sumaron una reducción de 1.851 trabajadores por cuenta propia en un mes.
Además, los sectores de la industria manufacturera y la educación tampoco se libraron. La industria perdió 288 autónomos en el mismo mes, mientras que la educación, debido al efecto estacional del verano, registró una baja de 625 personas. UPTA señala que el cierre continuo de pequeños comercios tradicionales afecta de manera especialmente grave a las zonas rurales y los municipios pequeños, no solo debilitando la vitalidad económica local, sino también dificultando el acceso de los residentes a bienes y servicios básicos.
La construcción y los servicios profesionales lideran el crecimiento
En marcado contraste con el declive de los sectores tradicionales, algunas áreas muestran un fuerte impulso de crecimiento. La construcción destacó en agosto con 1.072 nuevos autónomos, elevando el total a 417.078 personas y convirtiéndose en el principal motor del crecimiento.
El sector de actividades profesionales, científicas y técnicas también mantuvo una buena tendencia, sumando 531 profesionales y alcanzando un total de 355.835. Asimismo, el transporte, las actividades sanitarias y de servicios sociales, y la agricultura registraron ligeros aumentos de 145, 45 y 27 personas, respectivamente. Esta tendencia de crecimiento concentrado en unos pocos sectores indica que la estructura económica de los autónomos en España está experimentando un cambio profundo.
La asociación profesional pide atención al entorno empresarial
El presidente de UPTA, Eduardo Abad, ha lanzado una advertencia al respecto, afirmando que no se debe ser optimista sobre la situación general solo por el aumento de 58.000 autónomos en todo el país. Subraya que la difícil situación que enfrentan muchas pequeñas y microempresas es que el crecimiento de los costes ha superado con creces el de los beneficios.
La reducción de los márgenes de beneficio y las dificultades en el relevo generacional son problemas que acosan a un gran número de comercios tradicionales. UPTA insta al Gobierno a adoptar medidas más eficaces para mejorar el entorno de supervivencia y desarrollo de las empresas existentes, especialmente apoyando al comercio local para evitar la continua contracción de los sectores tradicionales y, así, proteger el empleo, el consumo y la vitalidad a largo plazo de la comunidad.