Dolor abdominal persistente ignorado y falta de análisis de sangre básicos
Este grave caso de negligencia médica comenzó a principios de mayo de 2023. Una mujer de 48 años, residente en la provincia de Jaén, acudió en múltiples ocasiones a urgencias del Hospital San Juan de la Cruz en Úbeda buscando asistencia médica debido a síntomas como dolor abdominal severo, diarrea persistente y náuseas.
Sin embargo, durante un lapso de casi un mes, el hospital no prestó la atención debida a sus síntomas. Las investigaciones posteriores revelaron que los médicos de urgencias no solicitaron un análisis de sangre completo ni derivaron a la paciente a un especialista para un diagnóstico exhaustivo, limitándose a recetar analgésicos comunes para tratar el malestar.
Ignorancia de indicadores graves de infección y alta hospitalaria forzada
Ante el empeoramiento continuo de su estado, la paciente fue trasladada nuevamente a urgencias tras sufrir mareos repentinos y una caída. Los datos clínicos de aquel momento mostraron que su nivel de proteína C reactiva (PCR) se había disparado a 394, un indicador altamente anormal que sugería claramente que la paciente sufría una infección aguda grave.
Lamentablemente, el médico de guardia no supo interpretar esta señal patológica crucial. En lugar de investigar la infección de alto riesgo, el hospital diagnosticó erróneamente el malestar provocado por la caída como una “contusión de tejidos blandos en las costillas” y, basándose en esto, le dio el alta, enviándola a casa para reposar.
Perforación de quiste, peritonitis difusa y retraso fatal en el tratamiento
Apenas unas horas después de recibir el alta forzada, la mujer tuvo que llamar a una ambulancia para regresar al mismo centro médico debido a un dolor abdominal insoportable. Solo entonces, tras exámenes detallados, el hospital confirmó que la verdadera causa era la perforación de un quiste endometriósico, que ya había degenerado en una letal peritonitis difusa.
Aunque el hospital programó una cirugía de emergencia esa misma noche y la trasladó a la unidad de cuidados intensivos (UCI), el grave retraso en la intervención hizo que la infección ya hubiera causado daños irreversibles en su organismo. Finalmente, la paciente de 48 años falleció en junio de 2023 a causa de un fallo multiorgánico.
Sanidad reconoce la negligencia médica y acuerda una indemnización de 250.000 euros
Tras el trágico suceso, el equipo legal de la asociación El Defensor del Paciente intervino en el caso, representando a la familia de la fallecida para exigir responsabilidades a las autoridades sanitarias. El abogado representante subrayó que esta tragedia mortal por un error de diagnóstico podría haberse evitado por completo si el hospital hubiera seguido los protocolos y realizado un simple análisis de sangre durante la primera consulta o en las visitas posteriores.
Ante las pruebas concluyentes, la aseguradora del Servicio Andaluz de Salud (SAS) optó finalmente por reconocer la grave negligencia y su responsabilidad causal durante el proceso de atención en el servicio público de salud. Posteriormente, ambas partes alcanzaron un acuerdo extrajudicial por el cual Sanidad pagó a la familia de la víctima una indemnización económica total de 250.000 euros, evitando así un largo y costoso proceso judicial.